• Tener un plan. Buscar trabajo es un trabajo en sí mismo y, como tal, debes tener tu horario, método y estrategia. Pero lo primero es saber quién eres y quién quieres ser (si estás buscando un nuevo trabajo, es un buen momento para pararte a pensar si estás yendo por el buen camino).Plantéate cuál es tu formación y tu experiencia, y luego pregúntate qué quieres lograr profesionalmente. Esto te ayudará a enfocar tu búsqueda.

    Una vez definido tu objetivo, establece metas, plazos y alternativas. De esta manera tardarás menos en alcanzar tu meta y ganarás en confianza, aumentando la sensación de control. Por supuesto, todo ello se refleja en tu actitud con las empresas, que valorarán tu actitud.

  • Ser diferente: destacar y saber venderse. De nada sirve que seas el candidato ideal si no sabes transmitírselo a la empresa. A la hora de buscar trabajo, debes ‘venderte’ como si de un producto se tratara. Para ello, lo primero es reflexionar sobre qué producto eres y encontrar argumentos que expliquen por qué eres el candidato que la compañía debería contratar.Más allá de una buena primera presentación con tu currículum vitae, debes hablar de tus puntos fuertes. Cuéntales qué aportarías a la empresa y sé concreto en tu exposición.

    Las cartas de presentación están un poco obsoletas, pero la empresa agradecerá que le presentes de forma clara y amena opiniones objetivas sobre tu trabajo. Aprovecha la reputación laboral que te hayas creado hasta el momento para destacar. De esta manera, tus clientes y colegas te ayudarán a ‘venderte’ y no serás un candidato más hablando sobre sus bondades en el trabajo.

  • Estar muy bien informado. Siempre es más fácil jugar conociendo las cartas que hay encima de la mesa. Rastrear el mercado te será útil para detectar oportunidades, para no fallar en tu primer acercamiento a las empresas con vacantes y, sobre todo, para enfrentarte a la entrevista personal. ¿Qué cualidades y aptitudes se están buscando actualmente en tu sector? ¿Cuánto se está pagando?No olvides anotar tus puntos de mejora después de cada acercamiento a una compañía y respeta el tiempo de reflexión de la empresa.
  • Cuida tus redes sociales. El 70% de las personas que buscan trabajo lo hacen también a través de las Redes Sociales, y no se equivocan. Cada vez más empresas apuestan por publicar ofertas por esta vía, desvinculándose de los portales de empleo. No estar en las redes sociales puede llevarte a perder interesantes oportunidades.También puedes aprovechar estas redes para hacer una búsqueda activa de empleo. Cuanta más gente sepa que estás buscando trabajo, más opciones hay de que alguien se acuerde de ti cuando tenga la oportunidad.

    ¿Sabías que una de cada cinco empresas ha descartado candidatos por no saber manejarse en Redes Sociales? Para muchas compañías es sinónimo de inadaptación a los nuevos tiempos.

  • CV adecuado. En un proceso de selección ya no es suficiente con los datos biográficos, títulos y trabajos realizados meticulosamente resumidos en un documento elaborado para impresionar al entrevistador. Ahora el protagonismo es de la marca personal, capaz de establecer la diferencia entre candidatos en un mercado laboral cada vez más competitivo.Sin embargo, es cierto que sigue siendo el primer contacto con la empresa y debemos cuidar su impacto.

    Aplica el punto número 2 y personaliza tu currículum para cada oferta. Cada empresa y cada nuevo proceso de selección es distinto al anterior. No descuides la presentación y sé honesto. Pronto publicaremos un post completo sobre las claves del currículum perfecto.

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