Empleo propio.

Hay corrientes de pensamiento que hablan sobre la nueva situación laboral en la que vivimos, que difiere de la realidad que conocimos hace escasos años atrás. La competencia extrema, la escasez de empleo fijo y la precariedad del mismo hace que tengamos que adaptarnos a la nueva forma de trabajar. Ya no podemos decir “voy a buscar trabajo”, sino “voy a crear mi propio trabajo”.

Todos sabemos hacer algo bien y hay un mercado inmenso ahí fuera de clientes, personas, consumidores que buscan profesionales que les preste un servicio de calidad a un precio correcto. Y es ahí donde tú puedes tomar tus decisiones para conseguir los ingresos que necesitas. No digas “no” a conseguir tus objetivos. Piensa cuántas veces tienes que ofrecer tus servicios para llegar a esa meta económica.

Esperar a que te venga a buscar es una solución errónea. Mientras te llega la oportunidad, debes entrenar tus virtudes, aprender de tus defectos y seguir creciendo profesionalmente. Para ello no hay mejor escuela que el mercado y tus clientes. No consiste sólo en ofrecer un buen trabajo, sino una buena experiencia a quien se lo ofreces. Esto hará que consigas más confianza, que mejores tus ingresos incrementando tus tarifas y que ganes una credibilidad profesional, de tal forma que en el momento que surja un proyecto de interés para tus inquietudes te encuentres en primera línea.

No esperes sentado. Hay opciones para ofrecer aquello que sabes hacer muy bien. Entrena tu profesionalidad y crea tu propio empleo.

 

*Imagen de Carles Sànchez