La economía colaborativa vive su momento álgido. Ya lo decían nuestros mayores: «Compartir es vivir», pero no ha sido hasta ahora cuando nos hemos convencido de que, efectivamente, la vida puede resultar más cómoda colaborando unos con otros.

¿Por qué ahora? Si la economía colaborativa ha existido siempre, ¿a qué se debe el ‘boom’ actual? Jaime Rodríguez de Santiago, Country Manager de BlaBlaCar en España, equipara la clave del éxito de este fenómeno con la de la economía digital. «Internet y las tecnologías móviles nos permiten poner en contacto a personas de una forma que antes era, simplemente, impensable», señala el responsable de marketing de una de las plataformas de economía colaborativa más boyante del panorama internacional.

En los últimos meses han nacido muchos proyectos construidos sobre esta base de confianza y colaboración, pero para Rodríguez de Santiago seguramente sólo estamos arañando la superficie de lo que puede llegar a ser.

Aunque todos los cambios requieren de un proceso de reajuste, más evidente cuanto más profundos son, el Country Manager de BlaBlaCar señala que pese al lado disruptivo y transformador inherente al modelo, los aspectos positivos son patentes: «Vivimos en un planeta de recursos cada vez más escasos y nuestra población sigue creciendo. Hasta ahora, casi todos nuestros esfuerzos se han enfocado en ser eficientes en la producción. Producimos mucho con muy poco, pero hemos olvidado que podemos trabajar sobre la otra mitad de la ecuación. Somos absolutamente ineficientes en el consumo, lo que multiplica nuestras necesidades de producción más allá de lo razonable».

La economía colaborativa ha dado ahora un salto al mundo offline y a actividades más cotidianas que hacen el fenómeno mucho más visible. «Las iniciativas están creciendo en diferentes sectores, desde el intercambio de bienes y servicios hasta la compartición de espacios de producción (coworkings) o investigación (fablabs)», explica Rodríguez de Santiago, que también opina sobre Guudjob: «Cada vez más, nuestro comportamiento como consumidores se basa en las opiniones. Llevar ese fenómeno al mundo profesional como hace Guudjob es una aproximación muy innovadora».

*Fotografía cedida por Mconnors