¿Estás en el proceso de encontrar trabajo o cambiar de sector y has oído historias de todo tipo? Puedes informarte y leer sobre las importantes preguntas que podrían hacerte en una entrevista de trabajo, pero lo cierto es que cada una de ellas es un mundo. Aquí te contamos las cuatro verdades comunes en todas:

Estás a examen. La entrevista de trabajo es el momento más importante en el proceso de búsqueda de empleo. Todo lo que has hecho previamente (curriculum vitae, networking, recopilación de referencias…) ha estado enfocado a lograr una entrevista personal. Es un momento crucial.

Como si de un examen se tratara, debes dedicar tiempo a prepararla. Estudia la empresa que ofrece el puesto y, si es posible, infórmate sobre el entrevistador. Cuanto más sepas sobre ambos, más dominarás la situación, lo que se traduce en una actitud más relajada y proyecta seguridad en uno mismo.

Las apariencias importan. Como mencionábamos en el primer punto, debes saber que desde el primer momento serás evaluado. La obligación del entrevistador es no perder detalle. Tu forma de vestir, cómo te mueves, las palabras que utilizas o hacia dónde diriges tu mirada hablan mucho de ti. Por eso no debes subestimar la importancia del lenguaje no verbal en la enrtevista de trabajo. No dejes de ser natural y tú mismo, pero cuida todos tus movimientos porque podrían enviar señales erróneas sobre tu personalidad.

No sólo hay que ser bueno, sino también parecerlo. De nada sirve que seas el candidato ideal si la primera impresión del entrevistador no es todo lo buena que debería.

Sonríe, por favor. Como dijo Séneca: «Muy pocos aciertan antes de errar». Enfrentarse a una entrevista de trabajo es un momento difícil, pero no debes tenerle miedo. Para ello es importante estar preparado y manejar la mayor información posible sobre la empresa y el puesto. De esta manera estarás más tranquilo.

No dejes que te traicionen los nervios y… ¡sonríe! En un 97% de los casos, las personas de Recursos Humanos han valorado la simpatía del candidato en una entrevista de trabajo.

«Ya te llamaremos». ¿Hay vida después de la famosa y temida frase? Debería haberla. Sabemos que no recibir noticias de la empresa solicitante durante un tiempo después de tu entrevista es exasperante, sobre todo si has dedicado tiempo y esfuerzo en prepararla. Pero hay algo que todavía puedes hacer.

Tu cometido no acaba con la entrevista. Al día siguiente puedes redactar una carta o una breve nota de agradecimiento por la oportunidad y el tiempo dedicado. El gesto puede marcar una diferencia importante respecto a otros candidatos. Si el tiempo pasa y sigues sin noticias, llama para interesarte por el estado del proceso.

Si finalmente te llaman y la respuesta es ‘No’, sigue el consejo que nos daba Elena Huerga en este texto: «Una negativa puede bajar la autoestima, hacer que te sientas mal y menos motivado. Es el momento de darle la vuelta. No te limites a verlo como un fallo, sino como una oportunidad para mejorar lo que no te haya gustado; concíbelo como parte de tu propio aprendizaje».

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