Un reciente estudio elaborado por Global Assistance Allianz (AGA) y publicado por Travel Agent Central, destaca que la economía colaborativa es la principal responsable de la significativa disminución de gasto de los estadounidenses en sus vacaciones. En 2014, gastaron 98,8 mil millones de dólares (90,3 mil millones de euros), mientras que para 2015 se espera un gasto de 85,5 mil millones de dólares (78,1 mil millones de euros).

Este ahorro de un 13 % se debe al gusto de los millennials (generación nacida entre 1981 y 1997) por la economía colaborativa, que les permite ahorrar en alojamiento, transporte y casi cualquier consumo que tengan previsto en este período vacacional.

Los viajeros con edades comprendidas entre los 18 y los 34 años son más confiados a la hora de compartir. El 28% está organizando sus vacaciones mediante estas formas ‘no tradicionales’ y el 60% de ellos confía en la economía colaborativa. Por lo contrario, tan sólo el 37% de los demás viajeros (mayores de 35 años) se fía de este nuevo modelo.

Compartir frente a poseer

Los millennials, jóvenes autosuficientes y nativos digitales, valoran la participación y la colaboración y anteponen una experiencia única a la comodidad de un hotel o un billete de avión seguro. Esta generación prefiere compartir a poseer y valora especialmente la transparencia, la sostenibilidad y el compromiso social. Con estos rasgos es inevitable que estos jóvenes amen la economía colaborativa, que se ha convertido en su modus operandi cotidiano.

Con ellos se ha consolidado este, hasta ahora inadvertido, modelo de negocio horizontal que da protagonismo al ‘nosotros’ sobre el ‘yo’ y en el que los particulares compiten con las empresas en igualdad de condiciones. El fin de la hegemonía del tradicional modelo vertical ha traído consigo el indudable éxito de la economía colaborativa, pero también un importante reto legal para la economía ‘de toda la vida’. Un nuevo quebradero de cabeza de la mano de los consumidores más jóvenes.

* Foto cedida por Wazari Wazir (Flickr)