El almacenamiento de datos en la nube y las comunicaciones móviles han dado la vuelta al panorama laboral. Atrás ha quedado el tradicional trabajo en un despacho abarrotado de enormes archivadores que guardan toda la información útil para poder desarrollar tu trabajo. A escasos metros del jefe, claro, por si surge alguna urgencia o es necesaria cualquier consulta. Cerca del resto de compañeros para cambiar impresiones. Hoy puedes desarrollar esa actividad profesional con la que siempre soñaste. Por cuenta propia. Y desde casa.

Aunque en la actualidad tan sólo el 27% de las empresas de nuestro país cuenta con personal que desarrolla su trabajo desde casa, las compañías cada vez valoran más el teletrabajo, que está en auge. El entorno laboral ha evolucionado sobremanera e Internet y los dispositivos móviles ofrecen infinidad de oportunidades en este sentido.

La meritocracia es una de las características más destacables de trabajar desde casa. El mundo de Internet ofrece multitud de alternativas, va más rápido, tiene menos intermediarios y es más medible. Cada profesional se busca sus castañas y los clientes no se conforman. El único padrino del buen profesional que trabaja desde casa es su buen hacer.

Sin embargo, no es todo oro lo que reluce. En los últimos tiempos nos inundan ofertas que prometen ganar dinero desde casa de forma fácil y sin esfuerzo. Debemos saber que ningún éxito viene sin trabajo, disciplina y constancia (y menos aún hablando de teletrabajo).

Trabajar desde casa es posible. No olvides la importancia de una buena planificación y de crearte una marca personal en el mundo 2.0. ¿Un aliado? Guudjob !

*Fotografía cedida por Thomas Hooyrup Christens